Desde el 2 de agosto de 2026 hay una obligación nueva que afecta a casi cualquier empresa que use inteligencia artificial para crear contenido: si generas imágenes, vídeos, audios o textos con IA y los publicas o los mandas a clientes, tienes que indicar que son artificiales. No es opcional. Es el artículo 50 del AI Act, y las multas por incumplirlo llegan a 15 millones de euros.
La transparencia en la IA generativa lleva meses siendo una conversación entre especialistas. Desde este mes es una obligación legal con supervisor activo.
Qué dice exactamente el artículo 50 del AI Act
El reglamento distingue tres situaciones. La primera: si usas un chatbot o asistente de IA que interactúa con personas, tienes que informarles de que están hablando con una máquina, salvo que sea evidente. La segunda: si generas imágenes, vídeos o audios que podrían confundirse con reales —lo que la norma llama “ultrafalsificaciones” o deepfakes— tienes que revelar que el contenido es artificial de forma clara y perceptible. La tercera: si utilizas IA para generar contenido sobre asuntos de interés público como política, salud o seguridad, también aplican obligaciones de etiquetado.
Hay una excepción para contenido artístico, satírico o de ficción. Si es obvio que es una obra creativa, basta con una mención discreta. Pero si generas imágenes de producto con IA que parecen fotografías reales, o vídeos de presentación que imitan grabaciones auténticas, el aviso tiene que ser visible.
Por qué esto afecta a más empresas de las que imaginan
El uso de IA generativa en marketing, comunicación y atención al cliente se ha extendido muchísimo en los dos últimos años. Empresas que generan fotos de producto con Midjourney o similares. Departamentos de comunicación que crean vídeos con locutores virtuales. Equipos de ventas que usan asistentes de IA para redactar propuestas personalizadas. Tiendas online con descripciones de producto generadas automáticamente.
Ninguno de esos usos es ilegal. Pero a partir del 2 de agosto, todos requieren algún tipo de indicación de que hay IA detrás. El nivel de detalle del aviso depende del caso concreto, del tipo de contenido y del riesgo de confusión con algo real.
Qué pasa si no cumples
La AESIA, la agencia española supervisora del AI Act, tiene capacidad sancionadora plena desde este mes. Las multas por incumplir las obligaciones de transparencia del artículo 50 pueden llegar a 15 millones de euros o el 3% de la facturación global. No son sanciones teóricas: la AEPD ya lleva 147 expedientes abiertos por IA y el margen de tolerancia se ha agotado.
Lo que recomiendo hacer ahora es un inventario de todos los contenidos que genera tu empresa con herramientas de IA y revisar cuáles requieren etiquetado. Si además tienes sistemas de IA que tratan datos de clientes, el paso siguiente es revisar si eso está documentado conforme al RGPD y al AI Act. Puedes hacer esa revisión desde el panel de cumplimiento de SIGNA360, donde el módulo de IA permite gestionar ambas obligaciones desde un mismo lugar.







