i usas inteligencia artificial en tu empresa —aunque sea solo para filtrar CVs, puntuar solicitudes de crédito o gestionar turnos— es posible que desde agosto de 2026 tengas una obligación nueva que todavía no conoces: registrar ese sistema ante la Unión Europea.
El AI Act, el reglamento europeo de inteligencia artificial que lleva años en tramitación, ha activado este mes sus obligaciones más importantes para lo que la normativa llama sistemas de IA de alto riesgo. Y dentro de esas obligaciones está el registro en la base de datos oficial de la UE regulada por el artículo 71 del Reglamento y gestionada en España por la AESIA, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial.
Qué es exactamente este registro
La base de datos de la UE para sistemas de IA de alto riesgo es un repositorio público donde los proveedores y, en algunos casos, los usuarios de estos sistemas tienen que inscribir su herramienta antes de ponerla en funcionamiento o de seguir usándola. No es un trámite burocrático menor: incumplirlo puede acarrear sanciones de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global.
El registro exige documentar el nombre del sistema, su finalidad, el nivel de riesgo asignado, quién lo provee, qué datos procesa y cómo se supervisa. Es, en esencia, lo que ya conoces del registro de actividades de tratamiento del RGPD, pero aplicado a los sistemas de inteligencia artificial.
Qué se considera sistema de IA de alto riesgo
Aquí viene la sorpresa para muchas pymes. No hace falta tener un algoritmo sofisticado propio. Los sistemas de alto riesgo incluyen, entre otros, herramientas usadas en procesos de selección de personal, evaluación de candidatos, scoring de solvencia, acceso a servicios esenciales, o aplicaciones utilizadas por administraciones públicas. Si tu empresa usa un software de RRHH con filtrado automático de CVs, o una herramienta de evaluación de riesgo de clientes, probablemente estás dentro del ámbito de aplicación.
Qué tienes que hacer ahora
El primer paso es hacer un inventario de todos los sistemas de inteligencia artificial que usas en tu empresa, incluyendo los de terceros. El artículo 4 del AI Act lo exige expresamente y la AESIA ya tiene capacidad plena para inspeccionarlo desde este mes. Después hay que clasificar cada herramienta por nivel de riesgo y, si alguna cae en la categoría de alto riesgo, proceder al registro en la base de datos de la UE.
Es un proceso que requiere criterio legal y conocimiento del reglamento. Si tu empresa ya tiene una adaptación RGPD en regla, el módulo de AI Act de SIGNA360 te permite gestionar el inventario y la clasificación desde el mismo panel donde controlas el resto del cumplimiento normativo. Si todavía no tienes nada, este es el momento de ponerse al día antes de que llegue la primera inspección.







