La Evaluación de impacto en protección de datos personales adquiere una importancia especialmente relevante cuando el tratamiento implica tecnologías o categorías de datos capaces de afectar de forma significativa a los derechos y libertades de las personas. Más allá de un requisito documental, la EIPD debe entenderse como una herramienta preventiva orientada a identificar riesgos reales antes de iniciar el tratamiento.
Uno de los escenarios más sensibles es el uso de datos biométricos destinados a identificar de manera única a una persona física. Los sistemas de reconocimiento facial, y control horario mediante huella dactilar, requieren un análisis riguroso.
Del mismo modo, los tratamientos basados en datos genéticos exigen garantías reforzadas, ya que permiten obtener información extremadamente sensible sobre la salud o características hereditarias de una persona.
También presentan un riesgo elevado los tratamientos que implican la combinación de bases de datos con finalidades distintas. Por ejemplo, cuando una organización cruza información comercial, geolocalización y hábitos digitales para elaborar perfiles detallados o compartir datos entre distintas sociedades del grupo empresarial.
IMPORTANTE
La evaluación de impacto permite anticipar riesgos y aplicar medidas jurídicas, técnicas y organizativas antes de iniciar tratamientos especialmente sensibles.








